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sábado, 21 de diciembre de 2013

EN LA OSCURIDAD

- Autora: Yachiru Fuusuke



- Tipo: SUPER JUNIOR, KyuMin (Kyuhyun x Sungmin), yaoi, +18, oneshot.



KyuHyun jadea, está a punto de llegar al orgasmo. Agarra unas cuantas hebras color azabache del pelo de SungMin y tira con fuerza de ellas.
SungMin sabe lo que eso significa: KyuHyun lo está avisando. Aún así, decide seguir proporcionándole ese placer, porque se siente poderoso, porque es él, el pequeño conejito, el causante de que el maknae esté delirando.
SungMin enrosca la lengua en la punta enrojecida del miembro de KyuHyun, y eso es suficiente para que un par de fuertes chorros de semen acaben en el interior de su boca.
KyuHyun ha gemido, una sola vez, pero lo ha hecho. Y Min piensa que ese gemido no abarca lo suficiente como para llenarlo a él, ni en cuerpo ni en

domingo, 14 de julio de 2013

CONTIGO APRENDÍ

- Autora: Yachiru Fuusuke

- Tipo: SUPER JUNIOR, KyuMin (Kyuhyun x Sungmin), yaoi, menores 18, oneshot.


**NOTA: Narrado desde el punto de vista de Sungmin





Tú, que me ganaste con tu estúpida indiferencia. Tú, que estás continuamente en mi cabeza, dando vueltas, caminando sin cesar. Tú, que en el fondo sólo eres un niñato con una vida que le viene grande.

Tú.

¿Quién me lo iba a decir? Yo era un chico alegre, sonriente, ilusionado, con ganas de vivir una existencia rebosante de pragmatismo y parsimonia. Pero un día me levanté y había un vacío en mi pecho. De pronto, necesitaba algo que me llenara, que me hiciera sentir. Ese mismo desperté y supe que no podía seguir siendo un robot, que no podía seguir sin ser especial, sin brillar, sin mostrarle al mundo mi talento.

Me dejé llevar por mi corazón y, por muy idealista que suene, funcionó.

Claro que hubo momentos malos y estresantes. No voy a negarlo, pero si los ponemos en una balanza con los buenos, estoy seguro de que ganarían estos últimos. Entrenamientos duros, conciertos duros, horarios desarreglados, pocas horas de descanso… Frente a las fans, hacer lo que pocos pueden hacer en la vida: lo que realmente les gusta.

Pero contigo, todo va mucho más allá.

Contigo aprendí que lo efímero vale la pena y que, de hecho, puede llegar a ser lo más maravilloso de este mundo.

Contigo sé que las horas de esfuerzo quedarán bien pagadas, y que los dolores de cabeza serán saldados con creces.

A tu lado me doy cuenta de lo valientes que aparentan ser algunos, cuando aquí el verdadero valor es la libertad justificada. Y que para ser libres hay que pasar muchas calumnias, pero merece la pena.

Que puede haber momentos de desconfianza, pero junto a ti sé que sólo son pequeños descuidos de mi mente.

Tú eres la seguridad. Mi seguridad. El saber que si un día no nos vemos nuestra relación seguirá intacta. Sin cambios, sin presiones, sin confrontaciones.

Tú eres ese colchón de plumas sobre el que todo ser quiere caer cuando sus pies ya no soportan su propio peso.

Cuando la voz me falla de cantar tantas canciones, ahí estás tú, con los brazos abiertos, dispuesto a sanar mis heridas, a cuidarme y mimarme como si fuese un bebé.

Tú me enseñaste a amarte, pero también a amarme.

Contigo aprendí a reírme de mí, de mis defectos y mis infantiles caprichos.

Y este amor puede ser peligroso y un poco autodestructivo, pero lo cierto es que…


Contigo aprendí a amar, Kyu.

domingo, 14 de abril de 2013

PROMISE YOU

- Autora: Laura

- Tipo: SUPER JUNIOR, KyuMin (Kyuhyun x Sungmin), yaoi, +18, oneshot



Sinopsis:


Quizá esa era una de las ventajas que Lee Sung Min podía sacar cuando discutían, él amaba cuando Kyu hacia aegyo, era un lado que solo él conocía. 
–Si prometes que siempre estarás conmigo entonces te perdonare.
Finalmente el mayor rio un poco más alto.
-No solo eso –dijo –yo te amare hoy, esta noche, mañana y por siempre ¿ok?
Su corazón se estremeció cuando los brazos de Kyu lo sostuvieron con más fuerza.
Kyuhyun era feliz, él amaba tanto a ese hombre como si un solo corazón no fuese suficiente. Él no era en realidad alguien religioso, a pesar de todo, en esos momentos el rezaba para que siempre estuvieran juntos.




PROMISE

YOU  


Rodeado de oscuridad, soledad, miedo; Se encontraba sentado sobre el suelo el tierno chico de cabello negro. Sus ojos ya hinchados y cansados habían comenzado a dolerle. Pasó sus manos bruscamente prometiendo detener sus lágrimas, a pesar de todo, ellas seguían saliendo, aun si los cerraba, aun si aguantaba su respiración, era como si las lágrimas hubiesen tomado vida propia.


Se levantó sentándose inmediatamente en la orilla de su desatendida cama, cubriendo sus oídos con unas absurdamente lindas orejeras de conejo, intentando ignorar los gritos de alegría que traspasaban la puerta.

Soltó un pesado suspiro luego de que los recuerdos de esa tarde comenzaran a reproducirse en su mente como una especie de video. Estaciono su mano sobre su estómago, de nuevo sintiendo malestar interno. Él había compartido una agradable comida con su suegra, con la madre de su amante, con la mujer que desconocía la secreta relación que ellos mantenían. Y era lamentable y doloroso para el tierno chico verla; la mujer de unos quizá cincuenta y algo de años quien no dejaba de hablar de sus futuros nietos, de su inexistente nuera… era realmente penosa toda esa situación. Ellos debieron hablar con ella, explicar lo que realmente sucedía con su adorado hijo, pero entonces, el más joven aun temía de su reacción, temía del odio de su madre

-Ella puede llegar a ser realmente despiadada, incluso si se trata de su propio hijo –Le dijo luego de que todo el espectáculo terminara, ambos en un mismo auto dirigiéndose hacia su cueva privada, o, dormitorio. SungMin de nuevo sentía esas incontrolables ganas de gritar. A él no le interesaba nada de eso, a Lee Sung Min en realidad no le importaba las consecuencias, el solo quería detener las mentiras, quería dejar de fingir al menos en esa parte de su vida. Sin embargo, ¿Que podría hacer él? Después de todo, era solo un chico enamorado, quien confiaba ciegamente en las palabras de su amante, Kyuhyun. Si el menor aseguraba que no era un buen momento, entonces, no era un buen momento, punto.

sábado, 23 de febrero de 2013

SHARING THE LOVE


Autora: Isabel

- Twitter: @isabeltita30

- Tipo: Miss A y Super Junior, KyuHyun x fan, EunHyuk x Min x DongHae, serial, hetero (con algo de yaoi), menores de 18 (aunque algunos capítulos tendrán un poco de lemon)


CAPÍTULO 1


Mi día empezó levantándome temprano bueno eso creí hasta que vi mi reloj, odio que se me haga tarde así no me da tiempo de desayunar , pero ni modos tenía que ir a la universidad, así que empecé por ducharme y cambiarme, tome mis libro y los acomode en mi mochila, baje corriendo a la cocina y gritando “mama” “mama” pero nadie me respondió, seguro que mi mama seguía durmiendo, “hoy no habrá desayuno” y no me da tiempo de hacerme algo, así que resignada abrí el refrigerador y tome algo de jugo, Salí de mi casa para la parada del autobús ya que la universidad está en la ciudad y me tardaba en llegar unos 40 minutos, por fin llego el bus y vi que ahí iba Jia, y al verme me hizo una seña para que me sentara con ella.

-hola Jia- dije

-hola, sabía que estarías esperando por eso aparte tu lugar- sonrió

Íbamos en el bus platicando de las nuevas materias que tenemos y echándole miraditas provocadoras a un chico que iba también en el bus, hasta que le toco bajar y nos tiro un trozo de papel, cuando jía lo abrió no pudo evitar una carcajada

-¿Qué dice?-pregunte

-su número, ¿lo quieres?-decía riendo y pasándome el papel

Llegamos a la universidad, y el campus estaba algo vacío lo que se nos hizo raro para ser el segundo dia de clases, nos fuimos directo al salón y vimos que las demás ya habían llegado

-Vengan siéntense aquí-grito Min mientras señalaba unas sillas que estaban a su lado

- hiciste el problema que dejo el Maestro- me pregunto Fei

- para que le preguntas a Karla, si ya sabemos que nunca hace las tareas - decía Suzy mientras empujaba la cabeza de Fei hacia adelante y todas empezaron a reír

- humm pues si la hice, pero no se las voy a dar- dije sentándome

Estábamos platicando de lo que nos había pasado a Jia y a mí cuando vi que entraron al salón kyuhyun, yesung, eunhyuk y donghae, algo que me sorprendió porque ellos son de otro semestre más arriba que el de nosotras.

-hola- nos saludo kyuhyun, mientras los demás buscan donde sentarse

-hola-dijimos en coro

-¿Que hacen aquí?-pregunto min

-ahhh, pues es que nos fue mal el semestre pasado, reprobamos tres materias y esta clase es una de esas, así que las llevaremos con ustedes-dejo kyuhyun

- ¿reprobaron? pues si no vienen van a volver a reprobar- rio fei

-¿Qué?-kyuhyun nos miro confundido

-si ayer, empezaron las clases y ya hasta nos dejaron tarea- dijo jia mostrándole la libreta

Se volteo hacia sus amigos y grito.

lunes, 20 de agosto de 2012

FANFIC DE MAR

- Auotra: @NaveahKim

- Tipo: oneshot, hetero, menores 18, idol x fan, SUPER JUNIOR, Kyuhyun, Yesung



Era ahora o nunca, dependo de esta prueba para lanzar mi carrera como bailarina profesional, sino mis padres me obligarán a estudiar la carrera de abogada, solo de pensarlo me entran ganas de llorar, pero tengo que concentrarme.
Estoy en los camerinos del teatro donde se hacen las pruebas, calentando mientras escucho música, en mi propio mundo imaginando mi vida sin bailar, sin música, sin alma...
Empecé a ver borroso y algo mojaba mi cara. Una chica se me acercó:
-Vamos, no llores, seguro que todo saldrá bien- Cuando logré dejar de llorar vi que la chica era una persona del staff.
-Gracias-Me sequé mis lágrimas y seguí practicando hasta que me llamaron para comenzar la prueba.
Apenas podía ver  por culpa de los focos que me alumbraban, mis nervios me hicieron jugar una mala pasada pero al parecer lo supe llevar ya que no se dieron cuanta de mi fallo a mi parecer tan enorme.
Los resultados de las pruebas las decían en 2 horas, así que aproveché  para ir a comer al restaurante de al lado. Recogí mi comida y me senté en una mesa cercana a la puerta, viendo a la gente pasar vi que entraban tres chicos asiáticos bastante guapos. Se sentaron en la mesa de al lado mientras comentaban algo que intenté escuchar, ya que soy muy curiosa:
-...Puede que la elijamos-Le dice el que parece más mayor a su compañero de pelo castaño.
-Esto de ser jurado es muy difícil- Ríe el otro chico de pelo negro.
<<Puede que sean el jurado de las pruebas de baile>> Pensé mirándoles mientras comían; de ponto uno de ellos, el del pelo negro, me miró, me sorprendió tanto que sin querer caí el tenedor al suelo. El chico alto de pelo castaño se levantó y lo recogió:
-Hola-Deja el tenedor en la mesa mientras se pone de pie-Soy Kyuhyun, tú eres Mar ¿Verdad?
-Hola-Le miré-¿Cómo sabes mi nombre?
-Soy parte del jurado de las pruebas de baile-Sonríe mirándome mientras yo pienso <<¡Acerté!>>
-¿ah, si?
Estuve un rato hablando con él, sobre las pruebas y resultó ser uno de los cantantes con los que me iría de gira si finalmente paso las pruebas.
El resultado de las pruebas está colgado en la sala, muchas chicas están agolpadas delante del trozo de papel; algunas gritan maldiciendo, otras lloran y otras saltan de felicidad. Yo esperé a que la gente se fuera para poder leer mi mayor decepción tranquila. Pasé mi dedo por el folio buscando mi nombre, lo encontré:
-Mar....Mar...-Seguí con el dedo hasta el resultado de la prueba-P-paso, paso ¡paso!-Grité, casi con lágrimas en los ojos.
Las siguientes semanas fueron muy intensas, sin poder dormir debido a los ensayos, pero por fin llego el día del ensayo general con los cantantes, eso significaba que pronto llegaría el concierto y podría lucirme y demostrarle a mis padres que puedo hacer todo lo que me proponga.
Se notaba la tensión en el ambiente mientras calentábamos con los artistas, sin esperar el permiso de la coreógrafa me coloqué en mi sitio para empezar a ensayar  con el chico que conocí en el restaurante:
-Ah, por cierto- Se acerca a mí extendiendo su mano-Felicidades por entrar-Le sonreí y me volví a colocar.
Ya había hecho este baile con otro bailarín, ya que era una parte donde Kyuhyun tenía que cantar solo y yo le acompañaría bailando. Empezó a sonar la música y él a cantar mientras yo bailaba a su alrededor, me cogió de la cintura:
-No recuerdo que en la coreografía me tuviera que tocar ahí-Pensé, pero aun así seguí hasta que en un paso intentó tocarme el trasero, como soy una buena bailarina le aparté la mano con un paso improvisado pero algo me hizo caer y no fueron mis torpes pies, alguien había empujado a Kyuhyun y con él había caído yo.
Me levanté enseguida y comprobé que Kyuhyun y el chico pelinegro que también formó parte del jurado estaban peleando:
-¿Pero que crees que estás haciendo?-Grita el pelinegro casi rozando nariz y nariz con Kyuhyun.
-Dímelo tú Yesung, ¿Qué estoy haciendo?-Lo mira desafiante pero Yesung se aparta y me mira directamente a los ojos durante unos segundos quedando yo paralizada por la intensidad que reflejaban sus ojos. Cuando logro desviar mi mirada este le susurra algo a Kyuhyun y le da un pequeño pero doloroso puñetazo en la barriga saliendo de la sala apresuradamente dando otro puñetazo a la puerta.
-Descanso de 5 minutos-Dice uno de los chicos que acompaña a los cantantes antes de salir detrás de Yesung.
¿Qué acaba de pasar? ¿Ese chico había visto que intentaba meterme mano? ¿Me  había defendido? Estaba muy confundida, así que fui al baño a refrescarme un poco.
Andando por ese largo pasillo que me llevaba hacia la sala de ensayo una puerta se abrió, de ella salió un chico más alto que yo con aires de mal humor, era Yesung quien se paró frente a mí obligándome a parar.
-e-em...-No le pude hablar, el miedo de que me echara la bronca (aunque yo no había hecho nada de malo)  me impedían formular palabra pero me atreví a mirarlo a los ojos; los mismo ojos negros que me observaban, sin esperármelo me cogió del brazo y me introdujo en la habitación de donde él había salido, yo temblaba sin parar, mucha gente diría que le tenía ''respeto'' y por eso me comportaba así pero eso significa que le tienes miedo a algo pero que quieres quedar bien o no te atreves a decirlo, pero yo lo confieso tenía verdadero pánico.
-S-siento mi comportamiento de antes-Dice él soltándome y cerrando la puerta tras de sí-Pero se lo merecía, como puede...-Se calla y me mira-Como puede tocarte así, cuando yo lo llevo esperando desde que te conocí.
-¿Q-que?-Le dije por fin con los ojos más abiertos que nunca.
-Mar, me gustas desde que te vi haciendo la prueba-Suspira y mira a otro lado-Kyuhyun se enteró mientras se lo contaba a Leeteuk y quiso darme celos haciéndote eso.
-¿Te gusto?¿Pero por qué yo? Eres famoso puedes tener a cualquier mujer del mundo-Lo miro esperando una respuesta, pero él me besa entrelazando nuestras lenguas ¿Esa es su respuesta? ¿acaso yo sería una más? Quería deshacerme del beso, pero mi cuerpo y corazón me pedían que siguiera ¿Me gusta Yesung? Quizás sí, besa demasiado bien...
Al terminar él sujeta mi cara, como si me fuera a romper:
-Eres mejor que todas esas mujeres
-Solo soy una simple bailarina, Yesung, no puede ser-Me intento deshacer del agarre, pero me empuja hacia él y me abraza.
-Por favor quédate, ya habrá un escándalo por el puñetazo a Kyuhyun ¿Qué más da si tengo otro por salir con mi simple bailarina?-Dice riendo.
-Idiota-Le digo riendo mientras le paso las manos por su cintura acercándome más a él, escuchando los latidos de su corazón que me llevan a un mundo hasta ahora desconocido donde solo estamos él y yo.




lunes, 30 de abril de 2012

PRINCIPIOS Y FINALES

- Autora: Kele

- Twitter: @anus_kele

- Tipo: yaoi, menores 18, SUPER JUNIOR, serial

- NOTA: Este es un serial en el que cada capítulo irá tratando sobre una pareja distinta de Super Junior, por lo que en cada capítulo se especificará la pareja. 


CAPÍTULO 3: LA PRIMERA Y ÚLTIMA VISITA

- PAREJA: KyuMin (KyuHyun x SungMin)
- NARRAN: Los dos


Sonreí desde lo alto del tejado a la escena que se estaba dando a bastantes metros abajo. No había conocido a nadie que hubiese convertido a nadie por amor, quizás porque he conocido a poca gente. Dirías que la necesaria, pero no. Por ejemplo, a aquel que yace muerto al lado de la pareja. Ese hombre me daba por muerto, solo por haber dejado a EunHyuk malerido y un rastro de sangre que no llevaba a ninguna parte. Nunca se dio cuenta que no soy un no-muerto, ni tampoco soy un humano.
Soy un híbrido. Alguien que debería haber tenido su sitio entre el cielo y el infierno hace mucho tiempo, aunque en "edad" sea el más joven de los dos, humano. Tardarán mucho más en valorar mis acciones de mi anterior vida, y por eso me concedieron la resurrección, pero con todos mis recuerdos del pasado. Si fuese por mí, ya estaría en el infierno desde hace un largo tiempo, si no, ¿por qué soy un híbrido entre un humano y un vampiro?
Pero, después de todo, en esta he aprendido de mis antiguos errores, he cambiado. Por mí, si me jugazase, ya estaría muerto, en cambio, me dieron esta segunda oportunidad. No terminaré ahí abajo, y lo demostraré esta noche, como lo he hecho en todas las demás, escondido entre estos edificion sin más vida que los insectos y sin más cuerpos que los descompuestos.
Te voy a salvar la vida, Lee SungMin.

***

Sujeté la estaca con más fuerza, era mi único apoyo. Quería lanzarme, partirle las piernas en el sitio y dejarle el pecho como un colador. He visto a casi todos mis amigos caer por culpa suya, y hasta he visto peligrar mi vida más de una vez, pero hasta el cabrón de YeSung me quería vivo para la última batalla. Ese vampiro que congelaría el agua con solo mirarla, que ha matado a niños del terror con solo pasearse y reir...joder, lo quiero muerto. Y esta noche.
La risa resonaba en mi mente como todos los días, todas las noches, en todos mis sueños y pesadillas. No había puesto su mirada en la mía, pero yo solo podía mirarle a él, como todos los demás supervivientes: con odio y frialdad. Habíamos aprendido que lanzarnos hacia él era abrazar a la muerte, teníamos que ser como él, dejarle solo y después sorprenderle. Lo último sería difícil, pero posible. Él también había sufrido un gran número de pérdidas. Me alegro de ser parte de ellas. Los vampiros se reían de mí y me tomaban por un niño simplemente por mi cara, luego, era yo el que se reía por haberles dado una clase de artes marciales y haberles clavado la estaca cuando menos se lo esperaban. Para eso entreno duramente, yo, Lee SungMin, para al menos darles una muerte divertida.
Ni siquiera me moví cuando todo comenzó, simplemente tuve que pegar una patada a mi espalda para tumbar al que se lanzaba detrás de mí. Sin la cautela de callarse. En guardia, SungMin, frío, no corras, no me gusta hacerles cansar para nada.
-¡Eh! ¡Sangre fresca y en acción! ¿Quieren?-les provocaba con los dedos, sugiriéndoles que se acercasen, y los que picaban, o se llevaban un regalo por mi parte, o un disparo de parte de HeeChul. Oh, se me olvidó mencionar a la rosa del grupo, suerte que no lee mis pensamientos que si no el siguiente disparo me lo hubiese llevado yo por "tonto y olvidadizo". Yo no tengo la culpa de que esté todo el tiempo encerrado en una habitación con un rifle y...
-¡¡IDIOTA!! QUE TENGO QUE HACERLO TODO YO O QUÉ-ahí está, gritando. Le ignoré completamente, luego hablaríamos de quién hace más y quién hace menos. No, SungMin, no eres así. Eso es lo que ocurre por haber estado con KangIn tanto tiempo...a saber dónde ha ido el armario empotrado, solo sabemos que desapareció. Y eso nos ha jodido bastante, en estos instantes habría dejado la calle vacía. Me alegro de que al menos tenga de apoyo a HeeChul y de que los vampiros no se multipliquen por esporas. Ya estaríamos acabados. Seguía luchando, seguía aporreando con todas mis fuerzas a los vampiros hasta que se quedó oscuro.
Jodidamente oscuro.
Miraba a todos lados, estático, me permitía el lujo de recuperar el aire. Mala señal, muy mala señal.
-¡SungMin! ¡SungMin!-escuchaba a lo lejos, HeeChul seguía gritando, lo más normal es que me hubiese perdido de vista, con toda esta oscuridad quién veía algo. Pero era extraño. No había nadie, solo estaba voz de fondo. ¿Sería...sería YeSung? ¿Puede provocar tanta oscuridad? Ahora sí que tengo miedo. Estoy solo, en medio de la oscuridad...
Un golpe por detrás del que no me pude defender me hizo perder el conociento.

***

Exacto, te he estado protegiendo todo este tiempo. Has perdido a mucha gente, como todos, y has sufrido, como todos. Diría que más, que te sientes culpable de ello. "Si yo..." "Si yo...", esas son las frases que ocupan tu mente cuando entrenan, tus sueños y tus pesadillas, que practicamente, son lo mismo. No he necesitado mucho esfuerzo para conocerte así, estas tan concentrado en proteger a los demás y a matar a todos que te has olvidado a ti mismo.. No me preguntes por qué te escogí a ti, es una pregutna que yo tampoco sabría contestar. ¿Atracción?
Pronto dejaré ser un público más de esta tragedia, cumpliré con mi promesa. Desde aquí arriba se ve como a las marionetas se les cortan las cuerdas y caen al suelo como la materia inerte que son Pronto el Titiritero se enfadará y se las verá con aquel que rompe sus juguetes. Y no es un niño.
Agarré mi pistola y me dejé caer a la oscuridad que peligorsamente iba inundando la calle.

***

Me costó abrir los ojos por culpa de la fuerte luz que estaba delante mía. No me podía mover, estaba atado de manos y pies. No puede ser, me han atrapado, estoy atrapado y de pie. ¿Cómo...cómo fue que acabé así? Solo recuerdo como la calle se volvía oscura, nada más. Empecé a mirar al rededor mía, al parecer no había ninguna luz artificial, toda la habitación eran espejos que servían para reflejar aun más la luna. Y delante mía, veía al supuesto causante de todo esto. Sentado en una mesa, a mis espaldas, quitó con rápidez el paño negro que tapaba una maqueta de la ciudad.
El hombre se giró, parecía mucho más joven, diría que de mi edad más o menos, seguramente más joven. Su mirada era indiferente, cansada. Vestía casi todo de negro, menos una camisa blanca tapada por un esmoquin. ¿Va de gala o qué? Lo peor de todo es que me ignoraba. Solo se fijaba en los espejos, mirando a cada uno con tranquilidad, hasta que se quedó parado en uno. Su boca se curvó, no puedo decir que sea una sonrisa o qué, pero sé que hubo un cambio.
-Estás aquí-seguía mirando a los espejos, a veces su miraba se dirigía a otro, pero tenía un punto fijo al que hablar, en un tono de voz más alto de lo normal-No ha sido tanto tiempo-con las manos en los bolsillos empezó a andar por la sala, acarició de nuevo la mesa con la maqueta de la ciudad. Silencio, el muchacho no obtenía respuesta alguna-. Se han roto todas las cuerdas. Sabes lo que significa-es la primera vez que escuchaba esa frase como una afirmación y no como una pregunta. Cogió varios palos de madera unidos con cuerdas, del que caían también más cuerdas que solo se veían a transluz.
-Al menos he encontrado al culpable...pero tampoco te gusta eso-por primera vez me miró. Una mirada seria e indiferente. No era tan vacía como la YeSung, pero las dos daban miedo. Te decían claramente que estabas en peligro. Extremo-. No le he querido matar, creo que puedo hacer mejores cosas con él-tiró de la parte de cuerda que se salía de mi mano, haciendo más fuerte el nudo. La sorpresa fue cuando descubrí que tenía más hilos finos por todo mi cuerpo. Ese tirón hizo que las cuerdas se apretasen más, rompiendo parte de las ropas y haciéndome sangre. No pude evitar un grito de dolor .Cogió un poco de sangre de mi muñeca con el dedo y la probó, en ese momento volvió la mirada a ese punto fijo en el espejo.
-No sabe a nada en especial...simple sangre de humano. No me das razones para dejarle vivir. Tampoco le mataré ahora mismo-tiró de nuevo, esta vez fue la otra mano la que sufrió más, pero todo mi cuerpo acompañaba ese dolor. Mordí mi labio inferior para no darle el gusto de oírme gritar de nuevo, haciéndome una herida.
-¿Te gusta?-un disparo fue la respuesta. Casi me da en la cabeza, pero solo pasó al lado mía, en cambio, rompió el espejo.

***

No aguantaba más, no aguantaría ningún grito más tuyo de dolor, así que me atreví a destruír la segunda cosa más preciada del Titiritero después de sus títeres con sus cuerdas: sus espejos.. Era tan fotofóbico que no podía darle la luz de la luna directamente, así que se escondía y utilizaba los espejos para iluminar el lugar como podía. El Señor de la Noche, la Voz de Señora y el Titiritero, ellos solos habían podido con el país. Se decía de otras personas, como ShinDong, pero aquella persona era solo una leyenda, nadie le había visto y había vivido para contarlo. Muy típico, pero era cierto. Tampoco me había decidido a comprobarlo por mi cuenta.
-Me estás hartando, KiBum.
-Oh, gracias por recordarme cómo me llamaban en aquella vida-ambos éramos híbridos, vivíamos una segunda vida para el perdón de los pecados o para hacer más. Él había elegido el camino de la destrucción.
-Deja al humano en paz. Tus títeres no podían hacer nada más contra ellos, era hora que tus amiguitos entrasen en acción después de tanto tiempo-avanzaba sin miedo, posando durante unos segundos mi mirada en ti. Aterrador. Y además sabiendo que soy mucho más débil a la sangre que KiBum, dejarte así ha sido muy inteligente por su parte.
-Yo no le mataré-se volvió a su ciudad. Ahí podía controlar todo lo que los demás hacían, tanto el grupo de cazadores como el de los vampiros. Hasta la entrada y salida de otro seres sobrenaturales. Ángeles, para resumir-. Dímelo. Dime que si no estuviese aquí te lanzarías a por él. A por cada herida que tenga por mis cuerdas. A por sus labios, a por la herida que tiene para que no le oigas gritar. No me digas que no tomarías esa sangre hasta que fuese demasiado tarde. Dímelo, y estarás mintiendo-es cierto. Aunque sea híbrido, el magnetismo que tiene la sangre sobre mí es superior que la puede tener un vampiro, que para él la sangre solo le sirve para divertirse.
Levanté la pistola, apuntando a su cabeza. Desde este momento, no dejaré que te haga más daño, aquí terminará la vida del Titiritero Kim KiBum.
-Tienes razón, mi debilidad por la sangre me atrae a él, pero...-un disparo en el hombro fue más que suficiente para que la sangre saliese con más velocidad que con las cuerdas-...no recuerdas que la de un híbrido...simplemente me aloca-ya no podía decir más. Ahora verás mi lado más salvaje, lo que puede hacer mi cuerpo por unas gotas de sangre resbalando por mi garganta. Me lancé hacia él, fue una batalla cuerpo a cuerpo que poco a poco fue perdiendo por la herida del hombro. El último puñetazo le dejó bocaarriba en el suelo, y a mí de pie, con la pistola en medio de sus cejas.
-No, no te mataré así, tu sangre me llama-dejé la pistola ahí, pero así no acabaría. Mi boca fue a su cuello, clavando los dientes con fuerza, desgarrando la piel para que la sangre huyera del cuerpo del híbrido. Bebía con sed, con gula, era una adicción. Lo único bueno que pudo tener el Titiritero, la sangre de híbrido. Pasé a la herida del hombro, mi lengua se moría del gusto con tal sabor, no querías sentir nunca lo que es para mí esta sangre. Me detuve, tú seguías ahí, atado. Ahora era el turno de salir de ahí juntos, esto no acababa de empezar. No sabía que el trío había caído en su totalidad, que estaba todo terminado por la raza dominante en ese lugar, que extrañamanete no era la humana. Seguías impresionado por la escena que acabas de ver. ¿Quién era yo? ¿Por qué le maté? En tu mente no paraba de sonar que eras el siguiente, no me habías escuchado. He venido aquí para protegerte, para salvarte la vida, SungMin. Te quité cada una de las cuerdas que te robaban la libertad de movimiento. No te había dejado nada bien, sabía cómo hacer mucho daño en poco tiempo, pero aun tenías fuerzas para que no te tocase, pero eran pocas para resistirse a que cogiese tus muñecas con una mano. Acaricié tu labio inferior, dónde tenías la herida, mirándote. Nuestras miradas nos lo decían todo. No solo me había atraído la sangre de ti, SungMin, eso era lo último que había descubierto de ti. Y ocurría al revés. 
-Me juré que te salvaría la vida, SungMin, y lo he cumplido-no me di cuenta de lo cerca que estaba de tus labios y que con cada palabra que salían de ellas mis labios chocaban con los tuyos. Increíble, porque tú quién acortaste distancia entre ellos por un corto tiempo.
-Joder-volviste a besarme, esta vez más intesamente y por más tiempo. Ahora faltaba la parte de encontrar a tus demás compañeros. La guerra para nosotros había terminado, pero teníamos que volver a la ciudad. Tú sigues teniendo gente a la que proteger.