sábado, 1 de diciembre de 2012

EL ÚLTIMO DÍA DE DESCANSO

- Autora: Ana
- Twitter: @anna_ddate_1D
- Tipo: Super Junior, Donghae x fan, hetero, menores 18, oneshot


-Al fin en casa.

DongHae estaba tumbado en el sofá del salón común. No tenía nada que hacer ese día, raro, porque siendo uno de los miembros más popular de Super Junior, siempre tenía muchísimas cosas que hacer. Pero la verdad era que había vuelto a casa un día antes de que terminaran sus vacaciones, para descansar como era debido. Debía haberla llamado, pero estaba tan cansado que pensó en dejarlo para más tarde. No esperaba a nadie allí, pero poco después de tumbarse, escuchó la puerta, y por ella entraron EunHyuk, RyeoWook y KyuHyun, riendo y haciendo ruido. Cuando vieron que DongHae estaba allí, callaron de momento.

-¡Hae!- gritó EunHyuk y se le tiró encima para abrazarlo.
-Para, para- dijo el pobre que estaba siendo espachurrado contra el sofá.
-Te he echado de menos- continuó sin hacerle caso.
-Pero si tú ya no vives aquí, ¿cómo puedes echarme de menos?
-Bah…
-No sabíamos que estabas aquí, hyung- dijo RyeoWook- pensábamos que estabas en Los Ángeles.
-Tú mismo lo has dicho, estaba- contestó intentado quitarse al mono de encima, pero no podía- ahora estoy aquí.
-¿No te fue bien por aquellos lares?- preguntó KyuHyun mientras agarraba al mono por atrás para levantarlo, pero se había aferrado bien al pobre DongHae.
-Me fue bien, pero quería tranquilidad- dijo el aludido pasando sus brazos por la espalda del mono- Hyukkie, quítate, anda.
-No me quitaré hasta que me digas que me has echado de menos- dijo EunHyuk.
-No pienso decirte que te he echado de menos.
-¿Por qué no?
-Hay veces que no nos vemos durante más tiempo y no estás así de pegajoso- contestó DongHae.
-Hoy estás igual de arisco de solía estarlo HeeChul hyung- comentó el mono.
-Soy su sustituto ahora que no está.
-Me gustaba más el pececito pegajoso…- lo abrazó más fuerte.
-¡¡¡Hyukkie!!!- gritó moviéndose de un lado a otro, pero el otro no se quitaba, así que miró a sus dongsaes pidiendo ayuda.
-A mí no me mires- dijo KyuHyun- yo ya te lo he intentado quitar de encima y no he podido- Hae miró entonces a RyeoWook poniendo cara de pena.
-Si Kyu no ha podido yo tampoco- sentenció- además, esa carita sólo te funciona con SiWon, prueba con él cuando vuelva.
-Me voy a mi habitación- dijo KyuHyun. Pero antes de que diera un paso, la puerta se abrió y por ella entró un YeSung muy sonriente.
-Hola, chicos- dijo acercándose a donde estaban todos.
-Hola- contestaron todos.
-¿Ya está el mono liado?- preguntó al verlo encima de DongHae.
-Y no me suelta- contestó el prisionero- me siento cómo la rubia de King Kong, capturada por un mono gigante- todos se rieron ante el comentario, pero ninguno ayudó a la damisela en apuros.
-Es genial veros de nuevo- el recién llegado abrazó a RyeoWook por la espalda- ¿qué tal habéis estado sin mí?- tocó su labio superior con los dedos durante un segundo.
-En la gloria- respondió el maknae- sin ti observándonos dormir y tocándonos hemos estado en la gloria.
-Wookkie- llamó y le dio la vuelta en sus brazos- tú me has echado de menos, ¿verdad?- el pequeño asintió- este es mi pequeño adorable- y lo abrazó fuertemente.
-¿Alguien ha dicho adorable?- preguntó SungMin desde la puerta.
-Yo me voy a jugar- dijo KyuHyun.
-¿No me recibes como es debido?- dijo corriendo hacia el pequeño y colgándose de su cuello.
-Minnie…- solo le hizo falta decir eso para que el mayor lo soltara- gracias.
-¡Hola!- llamó DongHae desesperado llamando a los demás- tengo un gran problema- señaló a EunHyuk sobre él.
-Hykkie- dijo SungMin y el aludido volvió la cabeza para mirarlo- sigue así.
-¡SUNGMIN!- gritó Hae- me has traicionado.
-Yo nunca dije que te ayudaría.
-Te estás volviendo malvado, hyung- dijo RyeoWook- te hace mal juntarte con Kyu.
-A mí no me metáis en nada- contestó el maknae- y me voy a jugar, no lo digo más- comenzó a irse.
-Espera- SungMin lo siguió.
-Me dejan a mi suerte…- murmuró DongHae.
-Tranquila, damisela en apuros- dijo YeSung- ya te rescatará cuando venga tu príncipe azul, SiWon.
-Yo soy su príncipe azul- se quejó EunHyuk.
-No, tú eres el malvado mono del que tienen que rescatar a la princesa- dijo el mayor.
-¡No soy una princesa en apuros!- gritó él- la princesa es HeeChul hyung.
-No digas cosas de quien no está aquí para defenderse- regañó YeSung.
-¿Qué te apuestas a que ni le molesta?- dijo DongHae.

De repente se escucharon unas risas muy escandalosas que no podían pertenecer más que a KangIn y a LeeTeuk cerca de allí y poco después se abrió la puerta apareciendo ellos en una posición algo extraña. KangIn agarraba a LeeTeuk como si fuera un saco de patatas. Los que estaban dentro se quedaron pillados, y KangIn se quedó callado y quieto.

-YoungWoon- dijo el líder- ¿qué pasa?- el aludido lo dejó en el suelo y éste vio a los demás.
-Ah, hola, chicos- dijo sonriendo nerviosamente arreglándose la ropa- ¿qué hacéis aquí hoy? Todavía no se han acabado las vacaciones.
-Hemos vuelto antes- contestó YeSung- y… ¿qué hacíais vosotros…?
-Pues… mmm… esto…- comenzó el mayor, pero no sabía qué decir.
-Nada que os interese- contestó KangIn- esas cosas no se les preguntan a vuestros padres.
-Eso, sois muy pequeños todavía- dijo LeeTeuk.
-Ejem…- tosió YeSung- yo soy mayor que él- señaló a KangIn.
-Yo he estado en el Ejército- contestó el aludido.
-Pero…
-Va, va, dejadlo- dijo el líder- no os esperábamos aquí tan pronto, nos vamos, y así no molestamos.
-Papá- llamó DongHae- sálvame del mono- KangIn se acercó y le tocó la cabeza a EunHyuk.
-Tiempo sin vernos- y se fue con LeeTeuk.
-¿Por qué nadie me ayuda?
-Porque realmente no quieres que nadie te ayude- dijo SiWon entrando por la puerta.
-¡AYÚDAME!- gritó- eres mi última esperanza.
-Vamos Hyukkie- lo agarró- estás molestando a Hae- lo levantó como si fuera una pluma y lo desenganchó de DongHae, que respiró tranquilo.
-No- dijo EunHyuk intentando zafarse- mi tesoro- alargó la mano hacia Hae, pero estaba fuera de su alcance.
-Me lo llevo fuera de aquí- dijo SiWon.
-Mamá debe estar preocupada por ti- dijo DongHae.
-Es verdad, mi madre- se volvió hacia SiWon- me llevas a mi casa, que no le he dicho a mi madre que estaba bien.
-Vale- y los dos salieron por la puerta, y cuando todos creían que el peligro había pasado, EunHyuk volvió.
-Ahora me voy- dijo- pero esta noche hazme hueco en tu cama, pez- y se fue definitivamente.
-Ains… ¿qué voy a hacer con él?- se preguntó DongHae y suspiró.
-Si lo tuvieras satisfecho esto no pasaría…- dijo YeSung.
-¿¡What!?- Hae casi se cae del sofá- ¡Hyukkie y yo no estamos liados!- aclaró.
-Pues sinceramente, hyung- comentó RyeoWook- lo parece.
-No soy gay, tengo novia.
-Oh… ¿y quién es ella?- preguntó SungMin apareciendo de repente.
-No os importa.
-Aish… que borde es este niño- murmuró YeSung.
-Además, ¿tú no te habías ido con KyuHyun?- preguntó al recién llegado.
-Me ha echado- se sentó al lado de Hae en el sofá- y DongDong me ha mandado un Kakao.
-¿Qué dice?- preguntó RyeoWook.
-Dice que está aquí y que llegará para la hora de la cena, pero que prefiere pasar la tarde con su chica- contó.
-Bien, comida para diez, entonces- dijo el más pequeño- ¿me ayudas?- preguntó a YeSung, que lo llevaba abrazando por la cintura desde que llegó.
-¿Quieres que queme la cocina?
-No, por favor- contestó el otro y los dos salieron de allí.
-Esos dos están liados, yo lo digo- comentó SungMin.
-Como tú con Kyu y Teukkie con KangIn, ¿no?- dijo DongHae.
-Y como tú con Hyukkie- contratacó el otro.
-Que no estoy liado con él, ¿cuántas veces lo tengo que repetir?- se levantó.
-Pues hasta que no nos presentes a tu chica misteriosa, para mí, sigues liado con el mono.
-Me voy a mi habitación.
-No- lo agarró de la muñeca- no me dejes solo.

Forcejeando llegaron hasta el dormitorio de DongHae, que se zafó en el último momento del otro y entró al lugar, cerrando con llave. Fue directo a la cama y se tumbó.

-Por fin paz… y yo que pensaba que iba a estar tranquilo si regresaba un día antes…- sonrió- debo llamar a Blanca- y agarró el móvil.

Porque sí, Lee DongHae había encontrado por fin a su chica perfecta, y no quería presentársela a los demás, aunque EunHyuk si la conocía, porque seguro que se la intentarían ligar. Y aunque no dudaba de ella ni de sus sentimientos, no quería correr riesgos, por el momento.



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